Hablar con vosotras siempre es muy revelador y últimamente ha sido curioso encontrarme con varias de vosotras con el mismo descontento hacia la misma persona a la que habéis contratado, su programa, y con la que no estáis muy contentas.
¿Serán vuestras expectativas o será su promesa? 🤔 🤔 ¡Vamos a averiguarlo en este email!
Hay algunos gurúsvendehúmos que son claramente eso, se les ve venir y, a estas alturas, tú ya sabes detectarlos bien, por eso, podríamos decir que difícilmente caeríais en sus garras.
Pero… hay otro tipo de gurús que no parecen lo que son, porque actúan de una forma mucho más sutil, son más dulces, más amigables y son precisamente los más peligrosos.
Como te contábamos en la anti-guía, muchas veces es difícil reconocer o saber diferenciar quién es un gurú y quién no, pero hay dos señales con las que deben saltarte las alarmas:
- La primera es su experiencia y su formación. Si lo único que ha hecho en su vida profesional es crear una agencia de Marketing Digital en la que monta funnels: ¡sal corriendo!
- Y la segunda es la promesa que te hace, si te promete que si compras su programa vas a vender, ¡sal corriendo!
Concretamente, hay una gurú, que no parece una gurú, que te vende un 🪂 programa 🪂 que cuesta 1.000 € y que, para convencerte de que compres, te asegura que vas a vender minimísimo 140 € al mes, es decir, que «¡no te preocupes!, si no es un gasto, no ves que vas a recuperar lo invertido…»
También promete que «vas a vender con tu marca personal subiendo solo un post al día» o «vende tus servicios mientras duermes»
Si esto fuera así, ¿por qué está ella haciendo campañas y anuncios constantemente, en lugar de vender, con su marca personal, subiendo solo un post al día? 🤔.
Por cierto, ¿crees que si vendo caca y me apunto al programa de esta gurú conseguiré vender? 🤔
Pero es que además, y peor aún, te vende que es un programa mentoring con acompañamiento, pero de mentoría y de acompañamiento este programa ¡no tiene nada! Me lo habéis contado varias.
Cuando vas a la primera sesión, allí no hay ni rastro de esta gurusa, en su lugar te «atienden» cada día un «tutor», que son alumnos de ediciones anteriores del mismo programa. Ya me dirás tu la experiencia que tienen en marketing, comunicación y publicidad, estos tutores. Espera te lo digo yo: ¡Ninguna!
Además, estas mentorías que os venden suelen ser en grupo, ¡un grupo de más 100 personas! 😱 ¿Qué chiste es este?
Esto, amiga, solo tiene un nombre y empieza por «enga» y termina por «ño». Y la verdad es que a mí me preocupa ver la cantidad de mujeres emprendedoras que caéis en estas promesas.
Y no, no es que esta señora sepa vender, es que te ha engañado, te ha prometido algo que no es real, te ha vendido algo que no cumple con lo que ofrece…
¿Sabe vender? No.
¿Te ha engañado? Sí.
Verás, tu puedes apuntarte a un programa, comprar un curso o contratar a un mentor y que no termine de ayudarte todo lo que necesitas. Esto puede pasar y forma parte de emprender y de la vida, yo me he apuntado a cursos de inglés y no he salido siendo bilingüe. Pero contratar algo bajo una promesa que está lejos de cumplirse, a un precio alto y que no sea, ni de lejos, lo que te han vendido, esto es un engaño y es ese mismo engaño el que hace que haya profesionales de verdad y otros que venden humo.
Por eso, te recomiendo que cuando vayas a contratar a un mentor, un programa o lo que sea, en el que te aseguran que es una mentoría con acompañamiento, te asegures que la persona que te lo vende sea realmente el mentor y que si el programa cuesta 1.000 € el grupo sea reducido.
Pero oye, si acabas contratando el programa de esta persona, ¡yo ya te lo dije! 😆
Un abrazo,
Leandro & Zulema
¡Tus creadoras de confianza!